La producción ovina en Europa está en declive y se importa más carne de ovino que nunca. Por eso hay un proyecto financiado con fondos europeos para que los países que lideran esta explotación agrícola colaboren y creen nuevas soluciones y mejores prácticas. Así, ganaderos de toda Europa ya ven un aumento en la producción ovina y su rentabilidad, lo que acabará por beneficiar al consumidor.


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© Paul Steven #316843808, source:stock.adobe.com 2020

La producción de carne y leche de oveja es un importante sector en Europa, sobre todo en países como Irlanda, Francia, Italia, Rumanía, España y el Reino Unido. De hecho, la Unión Europea (UE) cuenta con 85 millones de ovejas distribuidas en 830 000 granjas, lo que, junto a los 33 millones de ovejas de Turquía, supera el número combinado de reses ovinas en Australia y Nueva Zelanda.

A pesar de este elevado número de ejemplares, Europa solo tiene un 85 % de autosuficiencia en carne de oveja, así que la UE se ha convertido en el segundo mayor importador del mundo de este tipo de carne.

La razón tras esta deficiencia es el declive de la industria ovina. Desde el año 2000, el número de productores ovinos ha caído en un 50 % y, durante los últimos 10 años, la productividad de las reses se ha reducido en hasta un 40 % (en función del país y del sistema de explotación).

Jean-Marc Gautier, jefe de servicios en el Instituto de Cría de Ganado en Francia, explica: «Tras este declive hay diferentes factores, pero el más importante es la baja productividad ovina, o el número de corderos criados por cada oveja cubierta en la granja».

A pesar de esta tendencia negativa, Gautier piensa que hay oportunidades importantes para mejorar la productividad: «Si incrementamos el éxito de la reproducción y la supervivencia de los corderos, podemos mejorar la rentabilidad de las granjas y elevar la autosuficiencia de carne de oveja en Europa».

SheepNet, un proyecto financiado con fondos europeos, es también una red compuesta por los países que lideran la producción ovina en la UE y Turquía, y tiene el objetivo de ayudar a los ganaderos a aprovechar estas oportunidades. Gautier añade: «Durante el proyecto, científicos y partes interesadas desarrollaron y compartieron soluciones para poder aumentar la producción sin tener que exportar el exceso de carne».

Una producción ovina más atrayente

El principal objetivo del proyecto era lograr un aumento de 0,1 corderos criados por oveja cubierta. Esto equivale a 64 000 toneladas de carne de oveja, lo que supondría una autosuficiencia neta del 92 %. Además, los ganaderos recibirían aproximadamente 10 euros más por cada 0,1 corderos vendidos por oveja cubierta.

«Estamos convencidos de que, gracias a estos cambios, la producción ovina resultará más atractiva, tanto para los ganaderos actuales como para la próxima generación», afirma Gautier.

Para lograr estos objetivos, en el proyecto colaboraron de manera directa ganaderos, científicos y otras partes interesadas. Su trabajo conjunto permitió identificar soluciones y mejores prácticas para mejorar la productividad ovina y su rentabilidad.
Según Gautier, «estas soluciones abarcaron muchos factores, como la gestión de la nutrición durante la última etapa de la gestación, el control del calostro, las causas de los abortos y de la mortalidad de los corderos, la cría artificial, la condición corporal de las reses y la gestión del aprisco. También creamos un inventario de parición y un método para mejorar la gestión de los carneros».

En total, el proyecto creó cuarenta y dos soluciones, ochenta y ocho sugerencias y veintidós fichas informativas. Todos estos resultados están disponibles en seis idiomas a través de la plataforma de la comunidad SheepNet, y contienen información completa sobre la previsión de costes y beneficios, los requisitos previos, referencias y opiniones de ganaderos reales.

Un gran impacto

Tras lograr estas soluciones, los investigadores empezaron a pensar en cómo divulgar todo el conocimiento. «El fundamento de SheepNet consiste en lograr innovaciones a través de la experimentación e intercambiar conocimientos prácticos», señala Gautier. «A través de nuestra red, hemos fomentado la aplicación y difusión de métodos y tecnologías innovadoras para mejorar la productividad ovina».

Como parte de los esfuerzos para difundir estos resultados, se organizaron cinco talleres por cada país participante (treinta y cinco en total), además de cinco talleres transnacionales y un seminario final a modo de resumen. También hubo 19 notas de prensa, 143 artículos, 120 vídeos y 33 infografías, además de la actividad en diferentes redes sociales.

Según Gautier, las soluciones de SheepNet ya están teniendo un gran impacto. «Hemos recibido comentarios interesantes de los ganaderos; nos cuentan que están usando la red y las soluciones para mejorar la productividad de los rebaños, la eficacia de los partos y la rentabilidad de las granjas», concluye Gautier.

Con base en el éxito de este proyecto, los investigadores pusieron en marcha EuroSheep, una iniciativa Horizonte 2020 centrada en la salud y la nutrición de las ovejas. En la actualidad, están trabajando en una nueva solución para mejorar la precisión en la explotación del ganado.



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